Se partió de un local en obra gris y se llevó a cabo una transformación completa que incluyó la instalación de revestimientos, pisos, cielos falsos, iluminación, y sistemas eléctricos e hidráulicos. Se diseñó y fabricó mobiliario a medida para áreas sociales, comedor y cocina, utilizando acero inoxidable en las zonas operativas y sillas ergonómicas, resistentes y apilables en el área de comensales. En la cocina, se instalaron equipos especializados, cámaras frigoríficas, redes de gas, sistemas de aire acondicionado, inyección y extracción de aire, además de sistemas de autoservicio y post-mix, garantizando funcionalidad y seguridad en cada detalle.
En el ámbito tecnológico, se implementaron sistemas de seguridad, cámaras, internet, comunicación de datos, audio integrado y un circuito interno de televisores, junto con una planta eléctrica, tanque de gas y cisterna elevada para asegurar el óptimo funcionamiento del restaurante. La identidad visual del espacio fue diseñada minuciosamente, incorporando rotulación, señalización en acrílico y branding decorativo, logrando un equilibrio perfecto entre funcionalidad, estética y la nueva visión moderna y atractiva de Pollo Brujo.